Obras de arte en la Iglesia

De una riqueza extraordinaria en su momento, tras la contienda civil numerosos altares y enseres de la Iglesia fueron vendidos, y hoy día se encuentran repartidos por la geografía española.

Capilla Mayor

El retablo principal es del tercer tercio del XVIII y en él se veneran el Santo Apóstol, titular del templo, otro Apóstol y la figura de San Juan Nepomuceno. El frontal es de azulejos de cuenca del siglo XVI. Junto al presbiterio se hallan las siguientes memorias funerarias:

  • Aquí yace el bachiller Gonzalo Pacheco Barasa desde el año de 1612
  • Aquí yace el Vicario Alonso de Sosa beneficiado de esta iglesia falleció en 18 de septiembre de 1588 años. Requiescat in pace (escudo)

Nave del Evangelio

En la capilla colateral, en un retablo de mediados del XVIII, recibía culto el Santísimo Cristo de San Felipe, acompañado de la Magdalena y San Juan.

 

En esa misma capilla, hoy día recibe culto la Santísima Virgen del Mayor Dolor.

 

Delante de esta capilla, se encuentra una lápida con la inscripción:

  • Esta bóveda es del S. Cristo de San Felipe. Año de 1769.

 

Sigue otro retablo pintado de blanco, decorado con motivos rocalla, donde se venera al Patriarca San José, en interesante imagen, con Jesus en brazos, atribuido al círculo de Montes de Oca.

 

En esta nave se entraba también un retablo de mediados del XVIII, con una talla de San Joaquín con la Virgen en brazos como titular, acompañado por imágenes de Santo Tomás de Aquino y San Juan Bautista, de la misma época y menor mérito.

 

También había una capilla bautismal, con la pila, que tiene interesante basamento renacentista, y que hoy se encuentra a los pies de la Santísima Virgen.

 

Por último había un retablo donde recibía culto la Virgen del Mayor Dolor y una imagen pequeñita de Santo Domingo, del XVIII.

 

Por último había una pintura de gran tamaño, representando a Santa Bárbara con la Custodia en la mano, obra sevillana del XVIII

Nave central

El tornavoz del púlpito es interesantísimo; corresponde al estilo mudéjar y debió ejecutarse en el último tercio del XV, con motivo de las obras reseñadas.

 

Existían cinco pinturas de asuntos bíblicos, flamencas y del siglo XVIII.

 

La silleria del coro, no tiene interés particular.

 

En esta nave se lee lo siguiente en una lápida:

  • Esta sepultura es de Lorenza de Marchena de sus herederos.

Nave de la Epístola

En la cabecera de la nave, donde hoy recibe culto el Señor de la Amargura, en un sencillo altar de caoba, decorado con los hachones del antiguo paso del Señor.

 

En ese mismo lugar había un retablo, del XVIII, en el que se veneraba a la Virgen de la Encarnacion. También se hallaban en él los Arcangeles San Rafael y San Miguel y los relieves de la Encarnación, de San Joaquín y de Santa Ana.

 

Junto al citado retablo, se encontraba otro, de la misma época, dedicado a San Isidro Labrador, seguido de de otro más de la segunda mitad del mismo siglo XVIII, donde se admiraba la imagen de Nuestra Señora de la Piña o de Gracia, una de las piezas magistrales de la escultura sevillana del comedio del XVI, producida en el círculo del escultor flamenco Roque de Balduque. En este mismo retablo se encontraba, en unidad artística con él, las esculturas de San Antonio de Padua y San Francisco de Paula, y el relieve de Ánimas.

 

El último retablo de la nave era muy rico, y también del XVIII. En él se veneraba a San Francisco Javier, en imagen de vestir y otros Santos Jesuitas, mártires del lapón. En esa zona se encuentra hoy día el paso procesional del Señor de la Amargura.

 

El Señor de la Amargura, recibía culto en un baldaquino de esta nave.

 

En esta nave hallamos las siguientes memorias funerarias: 

  • Defunctus adhuc loquitur D. Rodrigo Brisuelas y uixil Presbitero Bcneficiado de esta iglesia Comisario de la Santa Cruzada. Fallecio el dia 7 de octubre de 1775 arios