Historia de la Hermandad

   Desde muy antiguo, existía una imagen del crucificado, titulada del SANTISIMO CRISTO DE SAN FELIPE, de estilo gótico, fechada en las primeras décadas del siglo XIV, la cual recibía culto en la Iglesia San Felipe. La citada efigie del Señor producía una enorme devoción en nuestra Ciudad, y procesionaba en casos muy excepcionales, -sequías, epidemias, etc. Con fecha de 10 de abril del año 1616, en dicha iglesia, comparecen ante el escribano público Alonso Vega, vecinos y parroquianos de San Felipe, para fundar una Hermandad y Cofradía para dar culto a dicha Imagen de Cristo Crucificado, a la cual toda esta villa en general, y en particular el barrio, tiene muy grande devoción por las continuas mercedes y favores recibidos en sus cultos, solicitando al Emmo. y  Rvdmo. Don Pedro de Castro y Quiñones, Arzobispo de Sevilla su erepción canónica para promover, difundir y aumentar su devoción, teniendo entre otros fines, el de enterrar a sus hermanos difuntos, solicitando al Santo Padre, le conceda un Jubileo así como indulgencias.

 

   Con fecha de 16 julio de 1616, el Papa PAULO V, atiende esta solicitud y expide la correspondiente Bula concediendo la fiesta el último domingo de septiembre, así como diversas indulgencias y remisiones de pecado. El texto de la misma, está reproducido sobre Tabla, figurando junto al S.S. CRISTO DE SAN FELIPE, que actualmente recibe culto en el paramento lateral derecho de la Parroquia de San Bartolomé.

 

   A mediados del siglo XVIII se producen importantes reformas en el mobiliario de la Iglesia, sustituyéndose el Calvario existente en la Capilla Mayor, presidido por el Señor de la Amargura, por un altar de estilo barroco rocalla, y en el mismo se sitúa la imagen del Titular del Tempo, el Apóstol San Felipe. Asimismo en las Capillas de las cabeceras de las Naves de la Epístola y del Evangelio, se sitúan sendos altares del mismo estilo; el primero para la Virgen de la Encarnación, vendido el 4 de julio 1959 a la Hermandad Sevillana de la Amargura, para la Iglesia de San Juan de la Palma, que es donde actualmente recibe culto la Virgen de la Amargura de la citada Hermandad; y el segundo para albergar la venerada imagen del Stmo. Cristo de San Felipe, a la sazón capilla del Sagrario, decorada con pinturas al fresco. En una hornacina bajo el Señor, se entroniza el 8 de abril del año 1762 una imagen de busto de la Stma. Virgen, titulada del Mayor Dolor, donada por el Vice - Beneficiario D, José Fernández y realizada por el maestro de Sevilla Benito Hita del Castillo. Este último altar fue trasladado a la Parroquia de Almadén de la Plata, para sustituir a uno desaparecido en la Guerra Civil.

 

   A los pies de la mencionada Capilla, hasta su fondo, se construye una Cripta para el enterramiento de los hermanos de la dicha Hermandad, que se cubre con lápida sepulcral con la inscripción: "Esta bóveda es del SS.. Cristo de San Phelipe, año de 1769".

 

   El decaimiento de tan importante devoción, junto con el nombramiento en 1805 de la Santísima Virgen de Gracia, como Patrona Canónica de la Ciudad, y el traslado desde su Ermita a la Iglesia Prioral de Santa Maria en 1835, que polariza el sentir religioso de la Ciudad, hace que el resto de los hermanos que aún existían, con objeto de revitalizar la vida de hermandad, decidan erigir una Hermandad de Penitencia, bajo los auspicios del entonces Párroco de San Felipe, D. Manuel Pérez Sillero Pbro., que titulan del Señor de la Amargura (imagen procedente del Calvario descrito anteriormente) y María Stma. de los Dolores (talla sita en el altar del SS. Cristo, a la postre la Virgen Santísima del Mayor Dolor).

 

   El 24 de febrero de 1887, el Ordinario aprueba sus Reglas, en las cuales figuran el enterramiento de sus hermanos, con lo cual, los anteriores conservaban sus derechos. A lo largo de este periodo se sigue celebrando el Quinario en honor del S.S. Cristo, como atestiguan los Libros de Cargo y Data de la Parroquia. En el año 1905 el monje trinitario nacido en Carmona Fr. Francisco Montes y Ávila le compone nuevo Ejercicio de Quinario.

 

   Debido a la penuria económica el Cabildo General, en el año 1912 suprime el citado enterramiento y se ve avocada por su pequeño número de hermanos a una vida vegetal. Fusionada no canónicamente con la de la Sagrada Expiración, procesiona por vez primera en la Semana Santa del año 1930 gracias a la unión de ambas Juntas de Gobierno, que aunaron esfuerzos para recaudar los fondos necesarios. Las andas y  enseres fueron cedidos por otras corporaciones, haciendo la Estación de Penitencia en la tarde del Domingo de Ramos.

 

   Con posterioridad, un fraile carmelita del Convento de Ntra. Sra. del Carmen, de esta Ciudad adapta la imagen de la Stma. Virgen para vestir, confeccionándole un candelero, pues la misma era de bulto, eliminándole el velo que antes cubría su cabeza. En su interior se encontró un pergamino con la fecha de su hechura y autor, adaptando desde ese momento el título de Mayor Dolor. Dicho pergamino se encuentra en el Archivo Parroquial y transcrito por Juan Rguez- Jaldón. Es de notar, que en el escudo y timbre que figuran en las Reglas de 1897, es Hermandad del Mayor Dolor y Amargura, de hecho se conserva en nuestro Archivo el sello de la Hermandad de aquella época.

 

   Por ello es fácilmente deducible que la Hermandad, independientemente de su título, fundada por hermanos y feligreses del Barrio, ha sido la misma desde su comienzo, adaptándose a los tiempos con la misma devoción, aumentadas por el Señor de la Amargura del mismo templo (imagen estilísticamente más procesional que el SS. Cristo de San Felipe) y la Santísima Virgen del Mayor Dolor, al no existir otras Hermandades y Cofradías en el templo, persistiendo los derechos en los hermanos (que son los que realmente conforman una Corporación), y que se han sucedido a través de los tiempos.

 

   Por los avatares de los tiempos dejó de efectuar su salida, volviendo a hacerlo irregularmente en la década de los años 40, también en la tarde del Domingo de Ramos, con las andas procesionales prestadas. Pero es partir del año 1948, cuando al renovarse la Junta de Gobierno, se acomete por primera vez la tarea de dotar a nuestra Hermandad de los diversos enseres necesarios para una humilde pero decorosa Estación de Penitencia, adquiriendo el año siguiente, a la Hermandad de la Quinta Angustia un paso para el Crucificado, así como una imagen de María Magdalena, que se situó a los pies del Señor, continuando esta labor el siguiente año. Se labra nueva Cruz para el Señor, por el ebanista Joaquín Daza Burgos. En 1954, parihuela, manto y palio de terciopelo de Lyon en color Burdeos, candelería, varales, juego de jarras y candelabros de cola, todo ello para el Paso de Palio, así como los otros elementos patrimoniales, (Cruz de Guía, Bandera de la corporación e insignias) decayendo al final de ésta etapa. En los años 50 alterna sus salidas, hasta el 1957 cuando efectúa la que sería su última salida en esa etapa.

 

   En el año 1963  toma posesión como Hermano Mayor D. Celestino Méndez Álvarez, Director del Instituto de Enseñanza Media "Maese Rodrigo". Gracias al impulso de éste, así como de un grupo de nuevos hermanos, entre ellos muchos estudiantes, resurge esta Hermandad, realizando la Estación de Penitencia con un solo paso, el de la Stma Virgen, haciéndolo en la tarde del Sábado Santo. Desde entonces lo haría ya ininterrumpidamente hasta nuestros días, el Lunes Santo. Se ejecuta nuevo paso para el Señor, según diseño de D. Antonio Losa de León, con pinturas al óleo sobre tablas del mismo autor, tallado el canasto y cresterías en sus comienzos, en el taller de carpintería del Instituto citado, terminándose éste, así como los respiraderos y dorado de todo el conjunto en los talleres sevillanos de Herrera y Feria. En ésta época sigue  aumentándose el número de hermanos.

 

   Debido a encontrarse en mal estado y considerar la Junta de Gobierno, que la impresionante talla del Señor de la Amargura, por el misterio que representa, debía procesionar sin compañía, se suprime la imagen de María Magdalena.

 

   Con motivo de las Misiones celebradas en nuestra Ciudad  el año 1964, San Felipe fue una de las sedes por las especiales circunstancias de su barrio, para ello la Hermandad colaboró en la preparación del Templo. En el Vía Crucis Penitencial, realizado en la Plaza de San Fernando con las imágenes de los crucificados de la población, cerró el cortejo la Stma. Virgen del Mayor Dolor, acto penitencial previo al cierre de la misión, culminada ésta con el Pontifical de S.E.R. el Cardenal Arzobispo de Sevilla,  Don José María Bueno Monreal y la procesión extraordinaria de la Stma. Virgen de Gracia.

 

   Gracias a las gestiones realizadas por nuestro Hermano Mayor, en dicho año 1964, ante el Ministerio de Educación, la Dirección General de Bellas Artes acometió la restauración del alfarje mudéjar –único por sus características en nuestra región- que soporta la techumbre de nuestra sede canónica, la Iglesia del Apóstol San Felipe, Monumento Nacional desde 1923, por lo que la Iglesia quedó cerrada al culto. Por ello, primero nuestros amados Titulares fueron trasladados a la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, y pasados unos años, posteriormente con esta Parroquia, a la Iglesia del Divino Salvador, sede provisional de la misma, por el cierre por obras de San Bartolomé, trasladando las citadas Imágenes devotamente cada año para los cultos y Salida de la Cofradía a la reiterada Iglesia de San Felipe, que previamente había sido adecentada y preparada para estos eventos (esta hermandad no ha salido nunca de otro Templo), no perdiendo nunca el deseo de incardinarlas definitivamente, amén de mantener el contacto con la feligresía de su barrio de San Felipe, que desde siempre le ha manifestado su gran cariño y enorme devoción por nuestros amantísimos Titulares.

 

   Con la renovación de la Junta en abril de 1970, concluye la etapa denominada estudiantil de nuestra Hermandad. Comenzando la consolidación de ésta, iniciando una verdadera vida corporativa, se adquieren nuevos enseres, restaurándose por el imaginero local D. Francisco Buiza Fernández, el Señor de la Amargura y Maria Stma del Mayor Dolor, y se comienzan a redactar las nuevas Reglas. En el año 1973 se labra para la Stma. Virgen por los orfebres Hijos de Juan Fernández, nueva corona en plata sobredorada que estrena en la salida procesional de ese año.

 

   Las sucesivas Juntas de Gobierno, le imprimen un gran ritmo en todas sus actividades, destacándose las de índole cultual, obras asistenciales, así como patrimoniales y culturales. En el año 1976 adquiere inmueble en la calle General Chinchilla nº 6 próximo a la Iglesia  de San Felipe, el cual es derribado a finales del año 1979. Sobre su solar se construye obra de nueva planta para Casa de Hermandad. Asimismo va completando en sucesivas etapas los enseres procesionales, así como todo lo específico para los solemnes cultos anuales y de otra índole.

 

   Con la nueva distribución de competencias en la materia, se insta a la Junta de Andalucía a la terminación de las obras de restauración del Templo. Se concluye el Proyecto de Reglas, que es aprobado por el Ordinario el 26 de marzo de 1992.

 

   Se reanudan las obras en el año 1988, con las tareas de restauración y acondicionamiento del Templo, en esta ocasión por la Dirección General de Patrimonio y Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, que finalizan en febrero del 1990. Desde esos días, la Hermandad, de conformidad con el Sr. Párroco de San Bartolomé, se hace cargo del mantenimiento y dotación de todo lo necesario para el mayor decoro de nuestra Sede, y se acepta el compromiso con la Junta de Andalucía sobre otros usos posibles, dentro de las especiales características del inmueble y su uso principal y primigenio.

 

   Con ocasión de los actos previos a la coronación canónica de nuestra Patrona la Stma. Virgen de Gracia, se desarrolló en nuestra Ciudad una Misión por los Padres Claretianos. Nuestra Hermandad gestionó dos sedes, una en el barrio de San Antón, en el Colegio Beato Juan Grande y la segunda, la iglesia de San Felipe, que se reabría así al culto. Para ello, la Sagrada Imagen del Señor de la Amargura, se trasladó a la Ermita de San Antón, efectuándose con la misma, a instancias de los misioneros, un Vía Crucis por las calles de dicho barrio y posterior besapiés del mismo, resultando especialmente emotivo dado las especiales circunstancias de algunas zonas del mismo, incorporándose al cortejo, durante su recorrido gran cantidad de fieles.

 

   En el año 1993 los Sres. investigadores locales Mira y Villa, dan a conocer la autoría del Señor, obra del escultor Jorge Fernández Alemán, realizada el año 1521, según la documentación presentada ante la Cátedra de Arte de la Universidad Hispalense, gracias a los Libros de Fábrica de la Iglesia e Inventarios posteriores. Se publican artículos relativos a tan importante hecho en los Boletines de los Consejos de Hermandades de Sevilla y Carmona. En relación con esta efeméride, en octubre de 1996, celebra esta Hermandad el 475 aniversario de la hechura de la Imagen del Señor con cartel anunciador, Pregón, Solemne Triduo y Función.

 

   En el año 2000, proclamado el Jubileo por el bimilenario del Nacimiento de Cristo, y al cumplirse el décimo aniversario del Vía Crucis por el barrio de San Antón, previo acuerdo del Cabildo General, el Via Crucis que indican nuestras Reglas para el primer viernes de Cuaresma, tradicionalmente celebrado por las calles del barrio, se volvió a llevar a cabo por el mismo recorrido en el barrio de San Antón. Para ello el día anterior, se trasladó la imagen del Señor de la Amargura a la nueva Parroquia de San Fernando y Coronación de Nuestra Señora, donde recibió culto y la veneración de los fieles, efectuado éste bajo la dirección del Padre Claretiano D. Juan Márquez Garrido, que ya lo hizo en la vez anterior, regresando seguidamente a nuestro Templo en silente procesión.

 

   En nuestra sede, en colaboración con la Capellanía de los Artistas de Siena, dirigida por el Rvdo. D. Sergio Soldini Pbro., prelado doméstico de S.S.,  siguiendo estos el magisterio del Santo Padre Juan Pablo II, y con el patrocinio del Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad, se celebraron distintas ediciones de la Bienal de Arte Sacro, con la participación de destacados artistas, clausurando su II Edición nuestro Excmo. y Rvdmo.  Cardenal Arzobispo de la Sede Hispalense,  Dr. D. Carlos Amigo Vallejo.

 

   En la misma línea con lo anterior, en nuestro interés de dar uso al Templo, se llevó a cabo una Exposición de Iconos Bizantinos de los Siglos XV al XX, gracias a la gentileza de Monseñor Soldini, de extraordinaria calidad por las obras expuestas, de indudable interés, así como lo que representan en la tradición de la Iglesia de Oriente, y ser prácticamente inédita en nuestra Comunidad.

 

   Recientemente, en el año 2012, la Hermandad ha celebrado, con la organización de diferentes eventos, el 250 aniversario de la talla de la Santísima Virgen del Mayor Dolor, culminados con la salida extraordinaria en su paso procesional.